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El legislador ha permitido remunerar la jornada parcial –aquella que no excede de 30 horas semanales- con un sueldo proporcional al ingreso mínimo mensual que se paga por la jornada ordinaria; en otras palabras, ha permitido pagar la proporción del ingreso mínimo mensual por las horas trabajadas, de modo que si la jornada parcial puede extenderse hasta dos tercios de la jornada ordinaria, el sueldo será de dos tercios del ingreso mínimo mensual.

Concepción, veintiséis de diciembre de dos mil trece.
VISTO Y OÍDOS:

Que comparece en esta causa RIT O-546-2013 don CLAUDIO ANDRÉS VARGAS CHÁVEZ, abogado, con domicilio para estos efectos en calle Barros Arana N° 1201 of. 1 y 2 de esta ciudad, en representación de LILIANA ALEJANDRA SEGUEL DÍAZ, ALICIA ISNELDA SÁEZ PUENTES, ………, y RICARDO ARMANDO LOBOS AGUIRRE, todos dependientes de la sociedad Segebol Limitada, salvo don Miguel Gonzalo Matamala Valenzuela y Karol Andrea Cornejo Leyton, que se encuentran actualmente despedidos, todos de su domicilio, interponiendo demanda de cobro de prestaciones laborales adeudadas a sus representados, en contra de la SOCIEDAD SEGEBOL LIMITADA, empresa del Retail, representada legalmente por su gerente VIVIANA FAUNDES JARA, factor de comercio, ambos con domicilio en Avenida Jorge Alessandri N° 3177, Dpto. D-301, Talcahuano, atendida las siguientes consideraciones de hecho y de derecho que pasa a expresar y que se reproducen:

Todos los actores, salvo Miguel Matamala Valenzuela y Karol Cornejo Leyton, (que fueron despedidos y finiquitados), son dependientes de la sociedad demandada. Asimismo, en los contratos de trabajo de cada uno de ellos se pactó, por los periodos que se demandan, una jornada ordinaria de trabajo, superior a las 30 horas semanales e inferiores a 45 horas semanales, no obstante lo anterior la sociedad demandada les pagó un sueldo base inferior al ingreso mínimo mensual, razón por la que han decidido interponer la presente acción de cobro de prestaciones laborales, como resultado de las diferencias producidas entre el sueldo base pagado efectivamente y el que la sociedad demandada debió pagar y que no es otro que el equivalente al ingreso mínimo mensual.

Estima que lo que habrá de establecerse en la presente causa, será, si conforme lo previene el artículo 40 bis del Código del Trabajo, en relación con el artículo 44 inciso 3o del mismo cuerpo legal, es o no posible pactar y pagar una remuneración en proporción al ingreso mínimo mensual en jornadas de trabajo semanales inferiores a la ordinaria (45 horas), pero superiores a los dos tercios de ésta (30 horas). A este respecto, su parecer es que ello no es procedente y para arribar a tal conclusión se debe tener presente lo siguiente:

1.- El artículo 40 bis del Código del Trabajo, establece que se podrán pactar contratos de trabajo con jornada a tiempo parcial, considerándose afectos a la normativa del presente párrafo, aquellos en que se ha convenido una jornada de trabajo no superior a dos tercios de la jomada ordinaria, a que se refiere el artículo 22.

2.- Del tenor de la disposición legal citada se desprende de manera inequívoca, que se considera como jomada parcial, aquellas que no excedan de dos tercios de la jornada ordinaria, es decir, de no más de 30 horas, de modo que no puede entenderse que la jornada de los demandantes pueda ser parcial.

A su vez, la proporcionalidad establecida en la norma, según su tenor expreso, procede únicamente respecto de lo que el legislador ha entendido como jornadas parciales de trabajo, vale decir, de menos de 30 horas semanales.

3.- Con lo anterior concluimos que el expreso texto de la ley, obliga a preferir nuestra interpretación en el sentido de que toda jornada semanal de trabajo que exceda de 30 horas, al encontrarse excluida de la definición de jornada parcial que efectúa el artículo 40 bis, norma de orden público irrenunciable, deberá tenerse por jornada ordinaria y no procede proporcionalidad en relación al sueldo mínimo para el cálculo de sus remuneraciones.

4.- Por otro lado, esta es la interpretación que más se aviene al tenor literal de la norma y resulta ser la más favorable al trabajador, criterio que resulta obligatorio aplicar en esta sede.

5.- Finalmente ha sido este el sentido que le ha dado nuestra Excma., Corte Suprema de Justicia mediante sentencia de fecha 9 de enero de 2013, en causa Rol ingreso 5305-2012, que rechazando el recurso de unificación de jurisprudencia señaló en su considerando octavo: "que sólo cabe concluir que las jornadas de trabajo inferiores a 45 horas semanales pero superiores a 30 horas semanales, constituyen jomada ordinaria de trabajo, toda vez que las partes han podido libremente pactarla con una duración menor al máximo legal, y que no ha quedado encasillada dentro de lo que la ley califica como jornada a tiempo parcial por exceder de los parámetros legales."

Igualmente cabe destacar que este fallo ha sido citado de igual manera por este mismo Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción, en fallo de fecha 22 de enero de 2013, caratulada "Donoso y otros con Segebol Limitada, Rit O-758-2011, ratificado por la I. Corte de Apelaciones de Concepción, en fallo de fecha 23 de abril de 2013 (Rol 40-2013 Reforma Laboral), el que a su vez citando a un fallo de unificación de jurisprudencia de fecha 9 de enero de 2013, causa Rol 5.305-2012 señaló que: "Séptimo: Que, antes que nada es necesario dejar delimitado que las normas en juego para dilucidar la cuestión interpretativa son aquellas que se refieren a la jomada ordinaria de trabajo, a la jomada parcial y la que establece el ingreso mínimo mensual para un dependiente. De tal suerte, resulta indispensable, para establecerla tesis aplicable a la materia derecho objeto del juicio, interpretar en forma conjunta y sistemática las normas que regulan los temas involucrados.

Así la jornada ordinaria de trabajo puede definirse acudiendo a lo señalado en los artículos 21 y 22 del Código Laboral como "el tiempo durante el cual el trabajador debe prestar efectivamente sus servicios en conformidad al contrato y el aquél durante el cual se encuentra a disposición del empleador sin realizar labor por causas que no le sean imputables. Su duración no excederá de cuarenta y cinco horas semanales." Como puede apreciarse, la ley se preocupa de fijar un máximo de horas semanales pero no un mínimo, de modo que las partes pueden libremente, en virtud del principio de autonomía contractual, pactar un número de horas menor, con la salvedad de la jomada parcial que tiene una reglamentación particular como se veré.

El artículo 42 letra a) del precitado cuerpo legal establece - en materia de remuneración- lo que debe entenderse por "Sueldo" y agrega en su inciso 1o lo siguiente: "El sueldo, no podrá ser inferior a un ingreso mínimo mensual". La regla anterior se ve reiterada en el artículo 44 inciso 2o parte primera del mismo Código, que dispone: "El monto mensual del sueldo no podrá ser inferior al ingreso mínimo mensual".

Por su parte, el legislador sólo ha distinguido entre jomada ordinaria, jomada extraordinaria y jomada parcial. Lo que excede de la jornada ordinaria es la jomada extraordinaria, comúnmente conocida como "horas extraordinarias" y este es el nombre que le da en el párrafo 2°del Título I del Libro I del Código del Trabajo, entendiéndose por ella como "la que excede del máximo legal o de la pactada contractualmente, si fuese menor." Estas horas que exceden el máximo legal se pagan -según lo previene el artículo 32 inciso 3o del precitado cuerpo normativo- con un recargo del cincuenta por ciento sobre el sueldo convenido para la jomada ordinaria y si éste fuere menor que el ingreso mínimo mensual, este último constituiré la base de cálculo para el respectivo recargo.

Por último, el otro tipo de jomada al que se ha referido expresamente nuestro legislador laboral es la jornada parcial, normativa que fuera introducida por la Ley 19.759 de 5 de octubre del año 2001 y que abarca de los artículos 40 bis a 40 bis D del Código del ramo. La norma contenida en el artículo 40 bis, establece "Se podrán pactar contrato de trabajo con jornada parcial, considerándose afectos a la normativa del presente párrafo, aquéllos en que se ha convenido una jornada de trabajo no superior a dos tercios de la jomada ordinaria, a que se refiere el artículo 22." Lo anterior significa -en coherencia con la norma del artículo 22 del mismo Código- que la jornada parcial de trabajo es aquella que no puede exceder de 30 horas semanales. Esta jomada parcial se remunera, según lo prevenido en el artículo 44 inciso 2o, segunda parte, con "un sueldo que no podrá ser inferior al mínimo vigente, proporcionalmente calculado en relación con la jomada ordinaria de trabajo". Es decir, el legislador ha permitido remunerar la jornada parcial -aquella que no excede de 30 horas semanales- con un sueldo proporcional al ingreso mínimo mensual que se paga por la jornada ordinaria; en otras palabras, ha permitido pagar ¡a proporción del ingreso mínimo mensual por las horas trabajadas, de modo que si la jomada parcial puede extenderse hasta dos tercios de la jomada ordinaria, el sueldo será de dos tercios del ingreso mínimo mensual. En todo caso, en esta materia la ley ha regulado los pisos mínimos remuneracionales.

Octavo: Que, además de lo dicho, resulta indispensable tener presente que la sentencia impugnada estableció que la intención de los contratantes fue vincularse con una jomada de naturaleza "ordinaria" y no parcial, lo que aparece en cuanto han pactado una jomada con una duración escasamente inferior a la establecida en el artículo 22 del Código del Trabajo (actualmente de 45 horas). Por lo razonado, cabe excluir que las partes hayan pactado contratos de trabajo con "jornada a tiempo parcial" pues su extensión era mayor a 30 horas semanales (37,5; 40 y 42 horas semanales), de modo que dicha jomada tiene para ellos y para todos los efectos legales, la naturaleza de jomada ordinaria.

Tal naturaleza es dable desprendería no sólo de los pactos suscritos entre los demandantes y la demandada, sino también de la normativa a la que se ha hecho mención, por cuanto la única jomada parcial admitida por el legislador es aquella cuya máximo es de 30 horas semanales y no otra. En este mismo sentido, cuando el legislador en el inciso tercero del artículo 44 del estatuto laboral, autoriza pagar un sueldo proporcional, dicha excepción está referida únicamente a la situación allí descrita, es decir, a los contratos con jomada parcial, entendida ésta como la definida en el artículo 40 bis del Código del Trabajo.

Refuerza lo anterior, lo que esta misma Corte ha dicho en fallos anteriores, en cuanto a que en la situación de trabajadores con jornada parcial, el tiempo que los dependientes laboren en exceso sobre ella y que han pactado válidamente, debe considerarse jomada extraordinaria, la que debe pagarse, a lo menos, de acuerdo a lo establecido en el inciso segundo del artículo 40 bis A, introducido por la Ley N° 19.988, de diciembre de 2004 o conforme lo dispone el artículo 32 inciso tercero, todos del Código del Trabajo. Lo anterior descarta la existencia de jomadas parciales superiores a 30 horas semanales pues el exceso se entiende como horas extraordinarias.

Noveno: Que, en ese contexto, ciertamente las partes de este juicio han enmarcado su vinculación conforme a los requerimientos del mercado en relación con la demandada, pero ello en ningún caso ha podido ser con infracción a la normativa legal que regula la materia, de modo que sólo cabe concluir que las jomadas de trabajo inferiores a 45 horas semanales pero superiores a 30 horas semanales, constituyen jomada ordinaria de trabajo, toda vez que las partes han podido libremente pactarla con una duración menor al máximo legal, y que no ha quedado encasillada dentro de lo que la ley califica como jomada a tiempo parcial por exceder de los parámetros legales.

Décimo: Que habiéndose aclarado la naturaleza de la jornada de trabajo pactada entre las partes, corresponde simplemente concluir que el pacto de pagar proporcionalmente en relación a las horas trabajadas cuando se está en presencia de una jornada ordinaria de trabajo, infringe lo dispuesto en los artículos 42 letra a) y 44 del Código del Trabajo, pues lo que procedía era el pago del ingreso mínimo mensual.", razón por la que adhiriendo a dicho criterio en el considerando décimo octavo concluyó en su parte pertinente que: "que no obstante el pacto de jomada de trabajo habido entre los actores que se determinará tienen derecho a percibir las diferencias que nos ocupan y la demandada - en orden a reducir sus jomadas de trabajo o a pactar desde el inicio de sus vinculaciones jornadas inferiores a 45, pero superiores a 30 horas semanales, según el caso - la empleadora estaba igualmente obligada a pagar el valor correspondiente al ingreso mínimo mensual en su integridad y no el proporcional a la jornada pactada. Una conclusión contraria importaría desatender el inciso segundo del artículo 5o, en relación con el N° 2 del artículo 42 del Código del Trabajo, que establecen que los derechos establecidos por las leyes laborales son irrenunciables para el trabajador, en este caso, que el sueldo, no podré ser inferior a un ingreso mínimo mensual."

De este modo US., las sumas que cada uno de mis representados cobra en el presente libelo, y que más adelante se señalan, corresponden única y exclusivamente a la diferencia que se genera entre el sueldo base pagado por la sociedad demandada (proporcional a las horas trabajadas), y el ingreso mínimo mensual del mes respectivo, cuyo detalle se pormenoriza más adelante.

Los períodos adeudados, en general abarcan desde el mes de junio de 2011 hasta junio de 2013, ambos meses inclusive, salvas ciertas excepciones, tales como:

a) Trabajadores que ya participaron de la demanda en la causa Rit O-758-2011 de ingreso de este mismo Tribunal, cuyo período abarcó hasta diciembre de 2011, razón por la que en la presente demanda consideran diferencias de remuneración sólo a partir del mes de enero de 2012 en adelante.

b) Hay trabajadores que se desempeñaban en jornada de 40 horas semanales, para luego pactar 25 horas semanales, tales como Oliver García García y Brian Rivera Rivera, quienes a partir de octubre de 2012 pasaron a tener jornada semanal de 25 horas, razón por la cual en la presente demanda se les considera sólo hasta el mes de septiembre de dicho año.

c) Finalmente existen otros trabajadores que lisa y llanamente fueron contratados con posterioridad a junio de 2011, tales como Felipe Conteras Parra, que ingresó en noviembre de 2011.

Las suma que "en total" a cada uno de los actores se adeuda, son las siguientes:

En mérito de lo expuesto pide tener por interpuesta demanda de cobro de prestaciones laborales adeudadas y declarar:

1.- Que en los períodos demandados, la sociedad Segebol Limitada pagó a los actores que cumplen jornada de trabajo superior a 30 horas semanales por concepto de sueldos base, cantidades de dinero inferiores al ingreso mínimo mensual, debiendo pagar a lo menos un sueldo base equivalente al ingreso mínimo mensual, adeudando por tanto, a los mismos las diferencias cobradas en este libelo.

2.- Que a raíz de tal declaración, la demandada deberá pagar a los actores que pasan a individualizarse, las siguientes sumas de dinero que demandan y que pasan a detallarse por los períodos que se indicaron.

3.- Que las sumas señaladas precedentemente o las sumas mayores o menores que se estime de derecho, conforme al mérito de autos, deberán serlo debidamente reajustadas más los intereses que la ley señala.

4.- Que la sociedad demandada deberá pagar las costas de la causa, sea que se le condene al pago de las sumas demandadas o las que US., estime de justicia conforme al mérito del proceso.

Por su parte, compareció don GUILLERMO ROBERTO HARTMANN GONZÁLEZ, Abogado, en representación de SEGEBOL LTDA., ambos domiciliados en Avda. Jorge Alessandri N° 3177, Of. D – 301, Talcahuano, contestando la demanda, solicitando, el rechazo de la misma en todas sus partes, con expresa condena en costas, por las consideraciones de hecho y de derecho que a continuación expone y que se reproducen:

Señala que es efectiva la existencia de relación laboral de su representada con los demandantes, así como las funciones expresadas en el libelo y el lugar en que lo desempeñan. Sin embargo, controvierte lo expuesto en la demanda de autos y lo señalado por cada uno en los acápites y, finalmente, que tengan derecho a lo pretendido.

Además, opone a tal cobro la excepción de prescripción que contempla el artículo 510 inciso primero del Código del Trabajo. En efecto, la demanda fue notificada el 1 de octubre de 2013 y atendido que los derechos y las acciones regidas por el Código del Trabajo prescriben en el plazo de dos años contados desde la fecha en que se hicieron exigibles, mientras esté vigente la relación laboral, está prescrita la acción de cobro de prestaciones laborales que se hayan hecho exigibles antes del 1° de Octubre de 2013.

I.- EN CUANTO AL FONDO – CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA.

1.- En primer término, manifiesta que su representada estaba y está plenamente facultada para acordar, de común acuerdo con sus trabajadores, la jornada ordinaria de trabajo, acordando con los demandantes de autos una jornada de 40 horas semanales, pagándoles, el Sueldo Base Mensual equivalente proporcionalmente al Ingreso Mínimo Legal Mensual. Por otra parte, también deja constancia que prácticamente la totalidad de los actores percibe, mensualmente, comisiones por las ventas que realizan aparte del Sueldo Base Mensual.

2.- Es el caso que tanto la Empresa como los Trabajadores demandantes con quienes se convino esta jornada de 40 horas, llegaron a la conclusión que esta jornada pactada era conveniente para ambas partes, tanto por consideraciones de productividad como por razones de calidad de vida de los dependientes. Habida consideración de lo positiva de la nueva Jornada de Trabajo de 40 horas, tal sistema se adoptó con la totalidad de los Trabajadores que fueran contratados con posterioridad, en idénticos términos a los expresados anteriormente.

3.- Pues bien, es el caso de que lo sostenido por la parte demandante, así como los cobros que pretenden de diferencias de Sueldo Base con el Ingreso Mínimo Legal y diferencias por el concepto de Gratificaciones, no tienen fundamento legal como pasamos a exponer a continuación:

a.- En primer término, debemos recordar que el artículo 22 del Código del Trabajo establece que la duración de la jornada ordinaria de trabajo no podrá exceder de 45 horas semanales.

b.- Asimismo, la promulgación de la Ley N° 19.759 introdujo cambios significativos en nuestra legislación laboral y, en lo que a nosotros nos interesa, contemplo el Contrato de Trabajo a tiempo parcial con un máximo de 30 horas semanales introduciendo los artículos 40 bis y siguientes, con el objetivo claro y preciso de flexibilizar el trabajo parcial.

En lo que dice relación con la remuneración mensual que deben percibir los Trabajadores que celebren un Contrato a tiempo parcial, tiene plena aplicación lo dispuesto por el inciso tercero del artículo 44 del Código del ramo, esto es, que si se convienen jornadas parciales de trabajo, el sueldo no podrá ser inferior al mínimo vigente, proporcionalmente calculado en relación con la jornada ordinaria de trabajo.

c.- Resulta evidente, de una interpretación armónica y natural de las disposiciones legales antes citadas, que no es posible concluir que las mismas se refieran a una limitación de la jornada parcial única y exclusivamente a la de 30 horas, sin que sea posible establecer otras que se encuentren entre las ya citadas 30 horas y el máximo de 45 horas semanales.

En definitiva, es posible aseverar, en forma categórica, que cualquier jornada de trabajo inferior a 45 horas es una jornada de carácter parcial, ya que cualquier jornada que no se encuentre en el límite citado de las 45 horas del citado artículo 22 del Código del Trabajo es una de aquellas jornadas, como la de 40 horas que mi representada pacto con la totalidad de sus Trabajadores y demandantes de autos a quienes, de conformidad de lo dispuesto en el inciso tercero del artículo 44, les ha pagado proporcionalmente el Ingreso Mínimo Legal Mensual vigente durante todo el periodo a que se refiere la demanda de autos.

d.- La interpretación expuesta anteriormente se ha visto reflejada y ratificada en sentencia dictada en autos caratulados “Sindicato de Trabajadores de Empresa Servicios Generales Serena Limitada con Servicios Generales Serena Limitada”, RIT N° T – 7 – 2010, dictada por la Sra. Juez Titular del Juzgado de Letras de La Serena. Resulta evidente que la jornada pactada con los demandantes en sus contratos de trabajo celebrados legalmente con todos y cada uno de los demandantes o mediante Anexos a los mismos, la jornada de 40 horas pactada es plenamente aplicable debido a que la misma, si bien no está considerada expresamente en nuestro Código, puede ser considerada ya que el artículo 45 se refiere al límite máximo y el artículo 40 bis y siguientes a la de 30 horas, con sus particularidades propias que, en cuanto al pago del sueldo mensual proporcional, es aplicable a la de 40 horas que pacto mi representada con sus Trabajadores y demandantes de autos.

e.- A mayor abundamiento, debemos expresar a US. que el cobro de diferencias que pretenden los demandantes resulta del todo improcedente por cuanto desde el año 2009, a la presente fecha, han cumplido una jornada de trabajo de 40 horas, por lo cual se les ha pagado proporcionalmente al Ingreso Mínimo Mensual como consta de sus Liquidaciones de Remuneraciones y no han laborado, como también se reconoce implícitamente en su demanda 45 horas semanales, siendo, en consecuencia, como se expresara, improcedente pretender el pago de diferencias por horas que desde la fecha señalada nunca han trabajado.

II.- EN CUANTO A LA DIFERENCIA DE SUELDO BASE RECLAMADA y GRATIFICACIÓN LEGAL:

i. El cobro formulado por la contraria se fundamenta en que, en los períodos que se demanda, los trabajadores demandantes prestaron servicios para mi representada en funciones ligadas al giro de la empresa obviamente, con jornada laboral INFERIOR A 45 HORAS pero superior a 30 horas semanales, pagándosele en dichos períodos un sueldo base inferior al mínimo legal, haciendo luego alusión a los diferentes leyes que fijan el sueldo mínimo.

ii. Pues bien, es el caso de que lo sostenido por la parte demandante, así como los cobros que pretenden de diferencias de Sueldo Base con el Ingreso Mínimo Legal y diferencias por el concepto de Gratificaciones, no tienen fundamento legal como pasamos a exponer a continuación:

La actora sostiene el criterio que una jornada que exceda a la fijada en el artículo 40 Bis del Código del Trabajo, esto es, los dos tercios de la máxima legal, no puede remunerarse con una suma inferior al ingreso mínimo mensual, sin importar las horas que se trabajen.

En efecto, para la demandante, un trabajador que trabaje 30 horas y Un minuto semanales debe tener la misma remuneración que uno que trabaje 45 horas semanales.

El criterio de la demandante sólo se sostiene en la coincidencia del término “jornadas parciales” que utiliza el Legislador en el artículo 44 inciso 3° del Código del Trabajo y el término “jornada a tiempo parcial” que se indica en el artículo 40 bis y siguientes.

Una interpretación correcta del inciso 3° del artículo 44 del Código del Trabajo, sólo puede concluir que el Legislador se refirió a una jornada inferior a la máxima legal, esto es, simplemente una que sea menor a 45 horas semanales.

En efecto, el artículo 42 del Código del Trabajo dispone que “Constituyen remuneración, entre otras, las siguientes: a) suelo, o sueldo base, que es el estipendio obligatorio y fijo, en dinero, pagado por periodos iguales, determinados en el contrato, que recibe el trabajador por la prestación de sus servicios en una jornada ordinaria de trabajo, sin perjuicio de los señalados en el inciso segundo del artículo 10. El sueldo, no podrá ser inferior a un ingreso mínimo mensual…”

El Ingreso Mínimo Mensual fue establecido por el Decreto Ley 670, de 1974, el que dispone en el artículo 8°, incisos 1° y 2°: “El ingreso mínimo mensual de los trabajadores que cumplen jornada ordinaria completa en la institución, empresa, actividad o faena será de $2.000, el que será imponible. En los casos de trabajadores que presten servicios por hora o en jornada parcial de trabajo, el ingreso mínimo se determinará en proporción a la cantidad establecida en el inciso anterior.”

Sucesivas leyes han ido reajustando el ingreso mínimo, pero todas han dejado vigente el precepto señalado y, es más, dicho precepto se introdujo en el Código del Trabajo, en el artículo 44 inciso 3°, que establece que “El monto mensual del sueldo no podrá ser inferior al ingreso mínimo mensual. Si se convinieren jornadas parciales de trabajo, el sueldo no podrá ser inferior al mínimo vigente, proporcionalmente calculada en relación con la jornada ordinaria de trabajo.”

Ejemplo de lo dicho anteriormente, es la Ley 20.359 (D.O. 27 de junio de 2009) que, en su artículo 1° señala “Elévese, a contar del 1 de julio de 2009, de $159.000.- a $165.000.-el monto del ingreso mínimo mensual para los trabajadores mayores de 65 años de edad y hasta 65 años de edad. Elévese, a contar del 1 de julio de 2009, de $118.690.- a $123.176.- el monto del ingreso mínimo mensual para los trabajadores mayores de 65 años de edad y para los trabajadores menores de 18 años de edad. Elévese, a contar del 1 de julio de 2009, el monto del ingreso mínimo mensual que se emplea para fines no remuneracionales, de $102.558.- a $106.435.-“

La actora restringe la aplicación del artículo 44 del Código del Trabajo y 8° del D.L. 670. Pues dicha disposición expresamente dispone que “Si se convinieren jornadas parciales de trabajo, el sueldo no podrá ser inferior al mínimo vigente, proporcionalmente calculada en relación con la jornada ordinaria de trabajo.” Y “por hora o en jornada parcial de trabajo, el ingreso mínimo se determinará en proporción.”

Así, legalmente, una jornada parcial de trabajo, desde 1974 en adelante y hasta la fecha, no es sino una jornada NO completa, es decir, inferior a la máxima de 45 horas, que se establece en el artículo 22 del Código del Trabajo.

Así, por ejemplo, en el artículo 38 del Código del Trabajo se habla de una jornada parcial especial de 20 horas o menos, para señalar que a dichas personas no le corresponderá el descanso semanal en dos domingos al mes; y en el artículo 151 inciso 3°, relativo a los trabajadores de casa particular, dispone que “Los trabajadores que no vivan en la casa del empleador y se desempeñan a jornadas parciales o presten servicios sólo algunos días a la semana, tendrán derecho a una remuneración mínima no inferior a la referida en el inciso anterior, proporcionalmente calculada en relación con la jornada o con los días de trabajo.”

III. FUNDAMENTACION DE DERECHO EN APOYO A NUESTRA TESIS.

Los preceptos legales relacionados en esta controversia son los artículos 22, 40 bis, 42 letra a) y 44 inciso tercero, todos del Código del Trabajo, y en torno a ellos existen argumentos técnicos relevantes que permiten concluir:

i) que son jornadas parciales aquellas inferiores a 45 horas semanales de trabajo;

ii) que los artículos 40 bis a 40 bis D del Código del Trabajo, introducidos por la Ley N°19.759, establecen un estatuto especial aplicable sólo a las jornadas parciales de hasta 30 horas semanales; y

iii) que tratándose de jornadas parciales entre 31 y 44 horas, no rigen los artículos 40 bis a 40 bis D citados, aplicándose respecto de ellas las reglas comunes que están vigentes, entre las que se encuentra el artículo 44 inciso tercero del Código del Trabajo.

Con base a argumentos técnicos relevantes sostenemos que en el modelo vigente de jornada parcial del Código del Trabajo, está por una parte la regulación de una jornada parcial especial entre los artículos 40 bis a 40 bis D, y, por otra, la regulación de la Jornada Parcial General en los artículos 22 y 44 inciso tercero, todos del Código del Trabajo.

I.- ORÍGENES DE LA REGULACIÓN – HISTORIA FIDEDIGNA DE LAS NORMAS:

1.1) La Ley Nº 4.053, de 29 de septiembre de 1924, sobre contrato de trabajo obrero, estableció:

“De la duración del trabajo

Art. 11. La duración del trabajo ordinario efectivo de cada obrero, de uno u otro sexo, no podrá exceder de ocho horas por día o de cuarenta y ocho horas por semana.

Art. 13. No obstante lo dispuesto en los artículos 11 y 12, los obreros podrán estipular por salarios complementarios, mayor número de horas efectivas de trabajo, con tal que no excedan de diez horas al día y que estén interrumpidas por un descanso no menor de diez horas entre una y otra jornada…”.

Observación: esta ley NO trató el tema de las jornadas parciales.

1.2) La Ley Nº 4.059, de 27 de septiembre de 1924, sobre contrato de trabajo de empleados particulares:

“De la duración del trabajo

Art. 10. La duración Del trabajo de los empleados será hasta de cuarenta y ocho horas semanales, que se distribuirán en jornadas hasta de doce horas.

En casos extraordinarios, y a petición escrita del patrón o del empleado, podrá extenderse hasta cincuenta y seis horas semanales, debiendo el patrón abonar a los empleados por el trabajo extraordinario, un monto proporcional de los emolumentos, con un cincuenta por ciento (50%) de recargo.

La duración de la jornada podrá ser de cincuenta y seis horas para los empleados de telégrafos y teléfonos, en aquellas oficinas en que el movimiento sea escaso, o sólo se lleve a cabo en determinadas horas del día.” Observación: La norma reconoció el criterio de la proporcionalidad, pero para una mayor jornada.

1.3) El DL 670 de 1974, sobre “Reajuste, a contar del 1 de octubre de 1974, de Sueldos del Sector Público y Privado”.

El artículo 8, incisos 1° y 2°, de este decreto ley estableció lo siguiente:

El ingreso mínimo mensual de los trabajadores que cumplan jornada ordinaria completa en la institución, empresa, actividad o faena, será de $2.000, el que será imponible.

En los casos de trabajadores que presten servicios por hora o en jornada parcial de trabajo, el ingreso mínimo se determinará en proporción a la cantidad establecida en el inciso anterior.”

Observación: conforme a este precepto, a una jornada ordinaria inferior a la legal correspondía pagar un ingreso mínimo proporcional a la menor jornada convenida, consagrándose por primera vez de modo expreso el criterio de la proporcionalidad del ingreso mínimo para jornadas de carácter parcial.

1.4) El DL 2200 de 1978 y su historia fidedigna:

El artículo 52 inciso tercero del DL 2200, incorporó al articulado del Código del Trabajo lo siguiente:

“El monto mensual de la remuneración no podrá ser inferior al ingreso mínimo mensual. Si se convinieren jornadas parciales de trabajo, la remuneración no podrá ser inferior a la mínima vigente, proporcionalmente calculada en relación con la jornada ordinaria de trabajo.” Observación: siguió la línea establecida por el artículo 8 del DL 670 de 1974.

1.5) La Ley Nº 19.759, de 5 de octubre de 2001 y su historia fidedigna:

Se extrajeron los siguientes párrafos para graficar la intención del legislador en relación al fortalecimiento del empleo a tiempo parcial:

A) Mensaje

I.- Objetivos de la iniciativa:

2. Posibilitar relaciones laborales armónicas en un mundo globalizado.

“En segundo lugar, las normas propuestas buscan posibilitar relaciones laborales armónicas, que permitan a las partes de la relación laboral enfrentar desafíos que impone una economía abierta en un mundo globalizado, en el que la rapidez de los cambios viene dado por la fuerte incidencia de la introducción de la tecnología a las relaciones de producción y los consecuentes cambios a la organización del trabajo…”. (p. 2)

5. Nuevas modalidades de contratación

“Por otra parte, conscientes de las transformaciones en el mercado de trabajo, y principalmente en la estructura del empleo y de la organización del trabajo, se ha estimado necesario incorporar a la legislación del trabajo, diversas fórmulas contractuales de promoción del empleo…”. (p. 5)

En razón de ello se articulan varios puntos, entre los que se encuentra la flexibilización de la jornada laboral.

B) Senado:

A propósito de la exposición del señor Ministro del Trabajo y Previsión Social: “Por otra parte, debe fortalecerse la capacidad de adaptación de nuestras empresas a una economía cada vez más abierta y sujeta a la competencia, cuestión que todas las señales muestran se irá acrecentando, y, por eso, se viene innovando en materia de jornada laboral y de contrato. Esto, precisó, se quiere hacer cumpliendo una doble función: primero, mejorar la capacidad de las empresas para adaptarse y, segundo, permitir la incorporación de grupos más vulnerables en los mercados de trabajo, creando, por estas dos vías, más oportunidades de empleo que den lugar a derechos laborales universales de todo trabajador, como son los previsionales, los relativos a seguros de accidentes en el trabajo, vacaciones, etcétera…” (p. 43).

A propósito de la discusión en general en el Senado:

Intervención del senador Cordero: “…Por otra parte, la forma de pactar las horas extraordinarias; la rigidez establecida para pactar las jornadas especiales, quedando esta facultad entregada completamente a la Dirección del Trabajo; la limitación injustificada de la jornada parcial; el pago de compensación por la transformación del contrato de jornada completa a parcial; el pago extraordinario del tiempo destinado a la capacitación de los trabajadores, y el pago de un bono por la contratación de reemplazantes en una huelga, constituyen tópicos que restan conveniencias a estas figuras, incrementan los costos del empleador y traen, por consecuencia, un impacto negativo en la competitividad de las empresas…” (p. 185).

A propósito del segundo informe de la Comisión de Trabajo y Previsión Social: Indicación número 11 relativa a la Jornada Parcial de Trabajo. Fue objeto de varias indicaciones. Cabe rescatar las siguientes:

a) Indicación Nº 54, de los HH. Senadores señor Lavandero, Ruiz De Giorgio y Ruiz-Esquide, es para suprimirlo. En la discusión el senador Ruiz de Giorgio expresó que: “ya que el Código del Trabajo permite las jornadas parciales, no ve la razón para aprobar el Nº 11” (p. 272). Se transcribe parte de la discusión:

“La señora Directora del Trabajo -María Ester Feres-, explicó la propuesta del Ejecutivo, señalando que es cierto que hoy día nada impide que los trabajadores, de acuerdo al artículo 22 del Código, pacten jornadas parciales, en tanto el límite de 48 horas es el límite máximo de la jornada semanal. Y existe otra norma que tiene que ver con la remuneración mínima que también establece la regla de la proporcionalidad; sin embargo, esta propuesta del Ejecutivo hay que entenderla como una figura promocional del trabajo a tiempo parcial, en términos de que respecto de grupos de trabajadores que puedan eventualmente estar fuera del mercado de trabajo haya algún atractivo especial para su contratación. El primero es una norma de flexibilidad de jornada que no existe en nuestra legislación y que ha sido establecida jurisprudencialmente por la Dirección del Trabajo, respecto de que estando claro para las partes el inicio y término de la jornada con una anticipación debida, en este caso quince días, las partes pueden variar la hora de ingreso y de término de la jornada parcial; por lo tanto, aparece por ley, una flexibilidad que no está dada para el conjunto de los contratos.

En segundo lugar, viene una norma proporcional que falta en el Código, porque si bien todos los beneficios de la jornada de tiempo parcial tienden a ser proporcionales, hay uno, relativo a la gratificación, en el cual no existe la proporcionalidad. Entonces el segundo elementos proporcional es establecer, como regla general, también una proporcionalidad en materia de gratificaciones. Y el tercero, que es más discutido por las distintas indicaciones, tiene que ver con la posibilidad de modificar las cláusulas de un contrato a tiempo completo por cláusulas a tiempo parcial sin necesidad de finiquitar la relación laboral. Porque eventualmente, si alguien tiene jornada completa, finiquita y vuelve a contratar en otras condicione; lo que propone el Ejecutivo es que sin perder esa relación se baje proporcionalmente el costo indemnizatorio. Hay un objetivo general de promocionar la idea de la jornada a tiempo parcial”. (p. 272. La indicación fue rechazada.

B) Indicación Nº 59, del H. Senador señor Vega, es para sustituir el artículo 40-A propuesto por el siguiente:

“Artículo 40-A.- Se podrán pactar contratos de trabajo con jornada parcial, considerándose afectos a la normativa del presente párrafo, aquellos que se han convenido una jornada de trabajo inferior a la jornada ordinaria a que se refiere el artículo 22.”.

La indicación fue rechazada y tampoco fue discutida.

3) Cámara de Diputados:

Informe de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social. El artículo 40 bis (Jornada Parcial) no fue objeto de ninguna indicación. En esta materia lo que se discutió fue el tema del cálculo de la indemnización del trabajador al término de la relación de trabajo (artículo 40 bis D).

6) La Ley Nº 20.281, de 21 de julio de 2008, que modifica el Código del Trabajo en materia de salarios base, y su historia fidedigna:

Existen antecedentes explícitos que avalan un pago proporcional al sueldo mínimo a las jornadas parciales superiores a 30 horas y menores a 45 horas. Las razones que sustentan esta posición son las siguientes:

1) El mensaje del Ejecutivo propone “delimitar” y “diferenciar” en el concepto de remuneración los componentes fijos de los variables. Así, asocia al primero con el tiempo que el trabajador está a disposición del empleador para prestar los servicios acordados en el contrato de trabajo, es decir, lo relaciona con el concepto de jornada de trabajo. El segundo lo identifica con la productividad del trabajador. De este modo:

“…los elementos de la prestación de los servicios desde la perspectiva de las remuneraciones, son dos: el cumplimiento de la jornada y la productividad del trabajador.

De esta forma, no cabe sino concluir que el sueldo o estipendio fijo que percibe el trabajador, corresponde al tiempo de prestación de sus servicios en la empresa, es decir a la remuneración que tiene como correspondencia la prestación de los servicios en una jornada ordinaria pactada, dejando a otros elementos la compensación por la productividad del trabajador. Dicho preliminarmente, si el sobresueldo es la contraprestación por una mayor jornada que la ordinaria (jornada extraordinaria), forzoso es concluir que el sueldo es la contraprestación por los servicios dentro de la jornada ordinaria de trabajo. Expresado de otra forma: el sobresueldo hace sentido a la jornada extraordinaria, tanto como el sueldo hace sentido a la jornada ordinaria. (p. 6)”.

De esta forma el Ejecutivo relaciona una jornada ordinaria de trabajo con el pago del sueldo, remuneración que con este proyecto de ley se asimilará al Ingreso Mínimo Mensual. También engarza con el criterio de proporcionalidad en el pago del Ingreso Mínimo Mensual cuando la jornada es parcial. En este sentido:

“Ello se encuentra en íntima correspondencia con el concepto doctrinario de Ingreso Mínimo Mensual, que ubica una cantidad mínima de compensación al trabajador por sus servicios, y que tiene por objeto proteger el ingreso al mercado laboral del trabajador menos calificado y al más vulnerable, cuya primera obligación es cumplir con la jornada ordinaria de trabajo, percibiendo por ello una remuneración que no puede ser inferior a la que la ley determine.

“El ingreso mínimo no tiene como objeto dar una señal económica de proyección del gasto familiar, sino que es un mínimo tolerable para una sociedad, al aceptar que una persona se incorpore al mercado laboral cumpliendo a lo menos una jornada ordinaria de trabajo.”

“La interpretación antedicha, se refuerza al analizar la continuación del inciso tercero del artículo 44, que señala: Si se convinieren jornadas parciales de trabajo, la remuneración no podrá ser inferior a la mínima vigente, proporcionalmente calculada en relación con la jornada ordinaria de trabajo.”

“Es decir, si el salario mínimo se paga proporcional a la jornada de trabajo pactada en el contrato, es evidente que el elemento de la prestación de los servicios que remunera el IMM, es el de la permanencia del trabajador a disposición del empleador, prestando servicios en una jornada ordinaria…” (p. 6)

2) La idea anterior se ve reforzada en los “Contenidos de la Iniciativa”. En efecto, uno de los puntos es la asimilación del sueldo base al ingreso mínimo mensual:

“Dado que el sueldo base remunera, como se ha expresado, la relación laboral desarrollada en un régimen de dependencia y subordinación por un trabajador en a lo menos una jornada ordinaria legal, se establece que dicho sueldo base no puede ser inferior a un Ingreso Mínimo Mensual. (p. 7).”

3) Estas orientaciones se repiten a lo largo de toda la tramitación del proyecto. Las citamos a continuación:

A) Cámara de Diputados:

- Informe Comisión de Trabajo: pp. 10, 13

- Discusión en sala: pp. 20, 21

B) Senado:

- Informe de Comisión de Trabajo: pp. 29, 30, 31, 33, 34

II. EL ELEMENTO LÓGICO EN LA INTERPRETACIÓN.

2.1) Cabe preguntarse si es posible que el legislador estipule que a quien se le remunere con el ingreso mínimo y trabaje 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43 ó 44 horas, se le entregue la misma suma de dinero que quien laboró la jornada ordinaria de 45 horas semanales.

Si esta era la intención del legislador, atendido el carácter de normas de orden público, aquél debió dejar expresamente asentado que quien está remunerado con el ingreso mínimo mensual lo debe percibir completo, sea que trabajo sólo una jornada parcial de 31 a 44 horas semanales. Y claramente la ley no estableció tal cosa.

2.2) Las jornadas parciales superiores a 30 e inferiores a 45 horas semanales, por lógica, han de ser parciales, desde que la ordinaria es de 45 horas semanales, y al ser distintas, de menos horas de trabajo, no pueden ser tratadas remuneracionalmente de la misma manera que una de mayor tiempo de trabajo, pues ello también contraviene el artículo 41 del Código del Trabajo, que entiende a la remuneración como la contraprestación en dinero y las adicionales en especie avaluables en dinero, que el trabajador percibe “por causa del contrato de trabajo”, desde que quien trabaja 45 horas y es remunerado con el ingreso mínimo, en el hecho percibiría una suma inferior que quien trabaja menos y es remunerado con el mismo mínimo, pues éste recibirá igual cantidad.

Lo anterior llevará a que en el futuro las jornadas que los empleadores contraten, llegarán hasta las 30 horas y el resto será contratado por 45 horas semanales, aunque se le necesite por menos, pues si remunera el empleador con el ingreso mínimo, deberá pagar la misma cantidad de dinero a quien asiste 31 hora semanales y a quien lo hace por 45 horas.

No ha podido ser ésta la intención del legislador, más aún cuando por la incorporación del artículo 40 bis A, inciso 2°, del Código del Trabajo, se mantuvo vigente de todas formas el artículo 44, inciso 3°, del mismo código, precepto este último que es de aplicación general.

2.3) Pretender aplicar la exigencia del ingreso mínimo mensual a personas que laboran entre 31 y 44 horas por semana, abarca universos de trabajadores que de acuerdo a la experiencia suelen trabajar en dicho régimen horario, como son los trabajadores de casa particular y el personal docente regido por la Ley N°19.070.

En los trabajadores de casa particular, rige el criterio de la proporcionalidad en el ingreso mínimo para una jornada inferior a las 45 horas, como es el caso de quien asiste tres días a la semana con una jornada diaria de 12 horas, conforme lo autoriza el artículo 149 del Código del Trabajo, en relación con el artículo 151 inciso 3° del mismo código, que vuelve sobre la proporcionalidad al establecer que “los trabajadores que no vivan en la casa del empleador y se desempeñen a jornadas parciales o presten servicios sólo algunos días a la semana, tendrán derecho a una remuneración mínima no inferior a la referida en el inciso anterior, proporcionalmente calculada en relación con la jornada o los días de trabajo.”

Similar es la situación de los docentes regidos por la Ley N°19.070, cuyos artículos 68, 69, 78, 79 y 80, establecen que cuando la jornada de trabajo contratada fuere inferior a 44 horas semanales, el máximo de clases quedará determinado por la proporción respetiva.

2.4) El criterio de la proporcionalidad es un paradigma presente a lo largo de todo el Código del Trabajo, como en los casos descritos en el número 3) precedente, en el feriado (artículo 73 inciso 3°) y en las gratificaciones legales (artículo 52).

No existe razón ni explicación lógica para que sólo en el caso de la jornada parcial que va entre 31 y 44 horas semanales, no se aplique la proporcionalidad que se viene refiriendo.

III. INTERPRETACIÓN POR VÍA DE AUTORIDAD:

En sede administrativa, la Dirección del Trabajo ha dictaminado lo siguiente:

3.1 A propósito de las reformas introducidas al artículo 42, letra a) del Código del Trabajo por la Ley N°20.281: “Del análisis conjunto de los preceptos legales citados se infiere, en primer término, que el legislador ha establecido un nuevo concepto de sueldo, asimilándolo al sueldo base, precisando que tal estipendio es de carácter obligatorio y no podrá ser inferior al valor fijado para un ingreso mínimo mensual, cuando se ha convenido la jornada ordinaria máxima legal prevista en el inciso 1° del artículo 22 del Código del Trabajo, vale decir, 45 horas semanales”, y que “Se infiere asimismo, que tratándose de jornadas parciales de trabajo, el sueldo pactado no podrá ser inferior al ingreso mínimo vigente, proporcionalmente calculado en relación a dicha jornada ordinaria máxima.” Ordinarios 3152/063 de 25 de julio de 2008, 2212/036 de 8 de junio de 2009.

3.2 Respecto del Estatuto Docente, se ha sostenido que es procedente remunerar a un docente que labora 33 horas semanales con el ingreso mínimo remuneracional determinado en proporción a dicha jornada.

Ordinario 4550/077 de 19 de octubre de 2012.

También que en el caso de los profesionales de la educación del sector municipal, dentro de los cuales quedan comprendidos aquellos docentes que prestan servicios en establecimientos educacionales dependientes de las Corporaciones Municipales, se infiere que el legislador ha establecido para los mismos una Remuneración Básica Mínima Nacional, que se determina multiplicando el valor mínimo de la hora cronológica por el número de horas contratadas con el docente.

Ordinario 69/02 de 7 de enero de 2013.

IV. INTERPRETACIÓN JUDICIAL:

4.1.- Acorde a lo resuelto en sentencia definitiva, RIT 0 – 894 – 2011, del Segundo Juzgado del Trabajo de Santiago, No existe argumento alguno, desde el punto de vista de la protección que el Derecho del Trabajo debe dar al trabajador, para entender una prohibición en orden a celebrar contratos con jornadas superiores a 30 horas semanales e inferiores a 45, más aún, cuando consta de las liquidaciones de remuneración de los propios demandantes, que en muchos casos, estos han trabajado en exceso de la jornada ordinaria, recibiendo el pago respectivo, y considerando que dicho pago importa un recargo sobre una hora de trabajo normal, evidente resulta que, por ejemplo, un trabajador contratado por 40 horas como es el caso de autos, y remunerado en forma proporcional, que realizaba 5 horas extraordinarias al mes, obtendrá una remuneración, compuesta por un sueldo base y pago por sobretiempo, superior al sueldo base que obtendrá un trabajador contratado por 45 horas semanales, que no trabaja horas extraordinarias,
de modo que no se advierte la necesidad de proteger las remuneraciones o más bien el sueldo base, en la normativa del artículo 40 bis, tampoco advierte este ánimo la Dirección del Trabajo, ni se desprende del Mensaje Presidencial o de la Historia de la Ley, que en cambio, parecen haber tenido como fin la protección de otros aspectos.

De acuerdo con lo expuesto precedentemente, se debe estimar que la interpretación efectuada por la Dirección del Trabajo en los citados dictámenes, ya que dicha interpretación es la que mejor se aviene con el concepto de remuneración, en cuanto, “contraprestación” del trabajo, lo que supone necesariamente que, sin perjuicio de la determinación de un ingreso mínimo por parte del legislador, su monto deba guardar siempre una debida proporción con el tiempo efectivamente servido, ya que de lo contrario, no podrían mirarse como equivalentes el trabajo desarrollado por una parte y la remuneración pagada por la otra, regla ampliamente reconocida por el Código del Trabajo, no sólo al definir contrato de trabajo y remuneración, sino que además, al autorizar el descuento en la remuneración de aquellos períodos de tiempo no trabajados en razón de ausencias o atrasos, proporcionalidad cuyo respeto evita, además, discriminaciones entre los trabajadores, como la que sin duda se produciría si un trabajador a quien se le ex
ige cumplir una jornada ordinaria es remunerado con el mismo sueldo base que aquel que trabaja 40, 35 o 31 hora semanal, puesto que de aceptarse la tesis de la parte demandante, en el sentido de que siempre que se pacte una jornada que exceda de 30 horas 1 minuto deberá pagarse el sueldo base correspondiente a la jornada ordinaria, podría quedar al sólo arbitrio del empleador el determinar a qué trabajador le exigirá cumplir sólo 31, 35 o 40 horas a la semana, por ejemplo, y a cual sí le exigirá, a cambio de idéntico pago, trabajar 45 horas a la semana; lo que no resulta armónico con el principio de igualdad y justicia imperante en nuestro ordenamiento jurídico, debiendo concluirse entonces que, la norma del artículo 40 bis del Código del Trabajo en nada ha modificado lo dispuesto en el artículo 44 inciso tercero del Código del ramo, plenamente vigente y que debe ser aplicado, en los términos que el mismo indica, sin importar la cantidad de horas pactadas como jornada de trabajo, siempre que esta sea inferior
a la jornada ordinaria de trabajo.

4.2.- La interpretación expuesta anteriormente se ha visto reflejada y ratificada en sentencia dictada en autos caratulados “Sindicato de Trabajadores de Empresa Servicios Generales Serena Limitada con Servicios Generales Serena Limitada”, RIT N° T – 7 – 2010, dictada por la Sra. Juez Titular del Juzgado de Letras de La Serena, en cuyo considerando DECIMO QUINTO, expresa textualmente:

“Que en efecto, este juicio se inició por la denuncia interpuesta por los representantes del Sindicato, quienes negociaron colectivamente con la empleadora y como resultado de ello, se firmó el contrato colectivo de fecha 30 de Junio del año 2007, que los demandantes acompañaron en prueba, en el cual estipularon una jornada laboral de 45 horas semanales, acuerdo que ha sido modificado (a 40 horas) como ya se ha relatado en virtud de las modificaciones individuales a los contratos de trabajo de cada trabajador, lo que a juicio del Tribunal es procedente, en la medida que no exista presión por parte del empleador, y el trabajador lo convenga

voluntariamente, dentro del marco de regulación mínima que establece el código del trabajo, lo que en este caso no se ha infringido, dado que el código del trabajo establece una jornada laboral máxima, es decir, no podrían pactarse jornadas de más de las de 45 horas semanales, pero es perfectamente posible que se pacten jornadas de trabajo inferiores al mínimo legal, de manera que la modificación planteada por la empleadora es legalmente procedente y para su validez requiere obviamente del consentimiento libre y espontaneo de cada trabajador”. (Subrayado y negrillas nuestras).

4.3.- Como S.S. podrá apreciar del tenor del considerando transcrito de la sentencia antes individualizada, resulta evidente que la modificación acordada con los demandantes en los Anexos a sus Contratos de Trabajo, así como en los propios Contratos de Trabajo celebrados legalmente con todos y cada uno de los demandantes, la jornada de 40 horas pactada es plenamente aplicable debido a que la misma, si bien no está considerada expresamente en nuestro Código, puede ser considerada ya que el artículo 45 se refiere al límite máximo y el artículo 40 bis y siguientes a la de 30 horas, con sus particularidades propias que, en cuanto al pago del sueldo mensual proporcional, es aplicable a la de 40 horas que pacto mi representada con sus Trabajadores y con la demandante de autos.

iv.- Voto disidente del Iltmo. Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, en causa Rol Reforma Laboral N° 173-2011, de 12 de octubre de 2011.

“Acordada con el voto en contra del Ministro señor Silva, quien estuvo por acoger el recurso de nulidad y dictar sentencia de reemplazo que rechazara la demanda, teniendo para ello en consideración:

1.- Que en el recurso se plantea que la sentencia impugnada incurrió en infracción de ley porque interpretó erróneamente el artículo 40 bis del Código del Trabajo dándole un alcance que no tiene, infringiendo, asimismo, el artículo 44 inciso tercero de dicho código y el decreto ley 670 de 1974, por no haberles dado aplicación. La calificación de los hechos también sería defectuosa porque el error habría llevado a establecer que su parte incumplió gravemente las obligaciones que le imponía el contrato. Básicamente se sostiene que el trabajador laboró en jornada parcial y que por ella debe entenderse cualquiera inferior a las 45 horas semanales a que se refiere el artículo 22 del estatuto laboral, de modo que el pago de su sueldo debía ser proporcionalmente calculado en relación con la jornada ordinaria de trabajo, como expresa el artículo 44 inciso 3°, como hizo su parte, y no en el equivalente al ingreso mínimo mensual. En cuanto al artículo 40 bis del Código del Trabajo que aplicó el Tribunal, señaló que cuando la norma establece que se consideran afectos a lo regulado en ese párrafo aquellos contratos en que se ha convenido una jornada de trabajo no superior a 30 horas, lo ha hecho para flexibilizar el tema de las gratificaciones y de las indemnizaciones, no para alterar el modo de cálculo proporcional y aumentar el ingreso mínimo mensual para jornadas entre 31 y 44 horas;

2.- Que es un hecho establecido en la sentencia que el actor laboraba para la demandada en una jornada de 36 horas, motivo por el cual el juez estimó inaplicable la regla de proporcionalidad (Considerando 12°). Ahora bien, en la sentencia se argumenta que como, de acuerdo al artículo 40 bis, la jornada del actor no podía ser considerada parcial porque excedía los dos tercios de la jornada ordinaria contemplada en el artículo 22, la regla no podía ser aplicada puesto que se concibió para jornadas parciales y ésta no lo era. Sin embargo, el artículo 40 bis contenido en el párrafo 5° del Capítulo IV del Libro I del Código del ramo, dispone que “Se podrán pactar contratos de trabajo con jornada a tiempo parcial, considerándose afectos a la normativa de este párrafo, aquellos en que se ha convenido una jornada de trabajo no superior a dos tercios de la jornada ordinaria, a que se refiere el artículo 22.”. De aquí se desprende que los contratos que pactan una jornada que no supere los dos tercios de la jornada ordinaria, no son los únicos que convienen una jornada parcial, sino –lo que es distinto- que son los únicos afectos a la normativa que el párrafo se da. Y en esos artículos se comprenden reglas sobre la base de cálculo para el pago de horas extraordinarias, el límite máximo de la gratificación del artículo 50, el pacto sobre alternativas de distribución de la jornada y el cálculo de las indemnizaciones que pudiere corresponder al trabajador al momento del término de sus servicios. No obstante, ello no significa que aquellos contratos que pacten una jornada a tiempo parcial superior a los dos tercios de la jornada ordinaria –cual es el caso- sean asimilados a ésta, porque también están dentro de la nomenclatura de contratos de jornada parcial conforme el propio artículo 40 bis y su relación con el artículo 22 ubicado en el párrafo 1 de la “Jornada Ordinaria de Trabajo”. Sólo quedan excluidos de las reglas del párrafo 5°, pero esto no altera se apliquen, en consecuencia, otras normas del Código, como el artículo 4
4 inciso tercero inserta en el párrafo V “De las Remuneraciones”, en el cual se señala “…Si se convinieren jornadas parciales de trabajo, el sueldo no podrá ser inferior al mínimo vigente, proporcionalmente calculada en relación con la jornada ordinaria de trabajo.” . En otras palabras, manda que se aplique la regla de proporcionalidad que la sentencia dejó de aplicar porque estimó que la jornada pactada debía tratarse como jornada ordinaria por ser mayor a 30 horas, cuando correspondía entender que seguía siendo una jornada parcial pero no sujeta a las reglas especiales del párrafo 5° que encabeza el artículo 40 bis;”

V. INTERPRETACIÓN DOCTRINAL:

La doctrina nacional tradicional es uniforme. Baste la cita de tres connotados tratadistas. Para Patricio Novoa y William Thayer “con la expresión “jornada ordinaria de trabajo” nos referimos a esta jornada de 45 horas semanales, pues existen jornadas especiales; reducidas o prolongadas; las que representan, en uno y otro sentido, excepciones, por razones o motivos justificados, a la jornada normal” 1. Francisco Walker reitera que “La jornada ordinaria de trabajo no excederá de 48 horas semanales hasta el 31 de diciembre de 2004 y de 45 horas semanales desde el 1 de enero de 2005 en adelante…” 2.

En fecha más reciente, Lautaro Fariña Quezada ha dicho que “el sueldo o sueldo base debe siempre, a lo menos, igualarse a un ingreso mínimo mensual o la proporción que corresponda según la reducción de la jornada de trabajo.”3

VI. OTRAS NORMAS RELEVANTES.

En relación con la “justa retribución”, es interesante abordar su alcance, dado que algunos fallos que están con la tesis de la jornada parcial única de los artículos 40 bis a 40 bis D del Código del Trabajo, recurren al argumento de que “el trabajo a tiempo parcial no puede ser una oportunidad para rebajar los costos laborales más allá de las previsiones legislativas, para abaratarlos respecto de quienes prestan servicios por más de 30 horas semanales, porque ello importaría precarizar su situación” 4, aludiendo al justo salario.

El artículo 19 N°16 de la Constitución Política de la República establece: “Toda persona tiene derecho a la libre contratación y a la libre elección del trabajo con una justa retribución.”

El profesor Pedro Irureta manifiesta que el contenido exacto de la expresión constitucional debe ser vinculado con la norma, de inferior jerarquía, del artículo 44, inciso tercero, del Código del Trabajo, sobre remuneración mínima. Y de ello se deriva que no existe autonomía de las partes para fijarla, al existir un límite desde el punto de vista legal.5 Ahora bien, el límite legal establecido en el artículo 44, inciso tercero, del Código del Trabajo establece: “El monto mensual del sueldo no podrá ser inferior al ingreso mínimo mensual. Si se convinieren jornadas parciales de trabajo, la remuneración no podrá ser inferior a la mínima vigente, proporcionalmente calculada en relación con la jornada ordinaria de trabajo.”

En consecuencia, la justa retribución ha de ser entendida como aquella equivalente a un sueldo de un monto no inferior a un Ingreso Mínimo Mensual, y que en caso de jornadas parciales (cualquiera que ellas sean por debajo de las 45 horas semanales) corresponde un Ingreso Mínimo Mensual pero en una proporción inferior, en relación con la jornada ordinaria de trabajo.

VII. CONVENIOS OIT.

Revisados todos los convenios relacionados con el tema del informe, no hay nada relevante a excepción del Convenio Nº 175, de 1994, sobre Trabajo a Tiempo Parcial, que señala ciertas pautas de interés.

Si bien este instrumento no se encuentra ratificado por Chile, su contenido se orienta en el sentido de reconocer la proporcionalidad del ingreso mínimo como remuneración en jornadas parciales, según se destaca a continuación en negrita:

Artículo 1

A efectos del presente Convenio:

(a) la expresión trabajador a tiempo parcial designa a todo trabajador asalariado cuya actividad laboral tiene una duración normal inferior a la del trabajador a tiempo completo en situación comparable;

(b) la duración normal de la actividad laboral a la que se hace referencia en el apartado a) puede ser calculada semanalmente o en promedio durante un período de empleo determinado;

(c) la expresión trabajador a tiempo completo en situación comparable se refiere al trabajador a tiempo completo que:

(i) tenga el mismo tipo de relación laboral;

(ii) efectúe o ejerza un tipo de trabajo o de profesión idéntico o similar, y

(iii) esté empleado en el mismo establecimiento o, cuando no haya ningún trabajador a tiempo completo en situación comparable en ese establecimiento, en la misma empresa o, cuando no haya ningún trabajador a tiempo completo en situación comparable en esa empresa, en la misma rama de actividad, que el trabajador a tiempo parcial de que se trate;

(d) no se considerará trabajadores a tiempo parcial a los trabajadores a tiempo completo que se encuentren en situación de desempleo parcial, es decir, aquellos que estén afectados por una reducción colectiva y temporal de la duración normal de su trabajo por motivos económicos, tecnológicos o estructurales.

Artículo 4
Deberán adoptarse medidas para asegurar que los trabajadores a tiempo parcial reciban la misma protección de que gozan los trabajadores a tiempo completo en situación comparable en lo relativo:

(a) al derecho de sindicación, al derecho de negociación colectiva y al derecho de actuar en calidad de representantes de los trabajadores;

(b) a la seguridad y la salud en el trabajo;

(c) a la discriminación en materia de empleo y ocupación.

Observación: no menciona jornadas parciales ni ingreso mínimo.

Artículo 5
Deberán adoptarse medidas apropiadas a la legislación y la práctica nacionales para asegurar que los trabajadores a tiempo parcial no perciban, por el solo hecho de trabajar a tiempo parcial, un salario básico que, calculado proporcionalmente sobre una base horaria, por rendimiento o por pieza, sea inferior al salario básico, calculado por el mismo método, de los trabajadores a tiempo completo que se hallen en una situación comparable.

Observación: establece la proporcionalidad del salario mínimo como criterio.

Artículo 6.
Los regímenes de seguridad social establecidos por ley que estén ligados al ejercicio de una actividad profesional deberán adaptarse de forma que los trabajadores a tiempo parcial gocen de condiciones equivalentes a las de los trabajadores a tiempo completo en situación comparable; estas condiciones podrán determinarse de forma proporcional a la duración del tiempo de trabajo, a las cotizaciones o los ingresos, o mediante otros métodos que sean conformes a la legislación y la práctica nacionales.
Observación: refiere condiciones equivalentes, pero no “idénticas”. Consagra la proporcionalidad en materia de seguridad social, en el entendido de que las prestaciones pecuniarias podrán determinarse proporcionalmente a la duración del tiempo de trabajo o a los ingresos.

VIII. CONCLUSIONES:

A partir de los antecedentes técnicos ya presentados es posible sostener lo siguiente:

1. El criterio de la proporcionalidad en el Ingreso Mínimo Mensual respecto de jornadas parciales de trabajo, se consagró por primera vez en el DL 670 de 1974 y se ha mantenido hasta hoy vigente, a través del artículo 44, inciso 3°, del Código del Trabajo.

La modificación introducida por la Ley N°19.759 sólo tuvo por fin incorporar los artículos 40 bis a 40 bis D al Código del Trabajo como un estatuto especial, y como una forma de incentivar el empleo, pero no derogó ni eliminó las normas generales sobre jornada parcial, entendida como aquella inferior a las 45 horas semanales de trabajo, y de ello da cuenta la historia fidedigna del establecimiento de estas normas.

2. En cuanto al Ingreso Mínimo Mensual, las modificaciones que introdujo la Ley N°20.281 al Código del Trabajo, también de acuerdo a la historia fidedigna de su establecimiento, refieren que la exigencia de retribuir con un sueldo de un monto no inferior a un Ingreso Mínimo Mensual, lo es para jornadas ordinarias de trabajo, y que si éstas son parciales, reconocen explícitamente el criterio de la proporcionalidad respecto del Ingreso Mínimo Mensual.

3. Por ello, es fundamental atender al elemento histórico de interpretación de la ley – artículo 19 inciso 2º del Código Civil-, con el cual se obtiene una interpretación de jornada parcial y su relación con el Ingreso Mínimo Mensual que admite la jornada parcial en sus especies de “especial” y “general”. El alcance de este elemento histórico es descrito por Ducci: “…el precepto nos dice para qué puede recurrirse a la historia fidedigna del establecimiento de la ley, y ello es para determinar su razón o espíritu, los de la ley…Así que lo que se busca es la intención o el espíritu objetivo de la ley…”6.

En relación con este elemento histórico, es posible afirmar que es errado el criterio de considerar como única jornada parcial de trabajo la regulada en los artículos 40 bis a 40 bis D del Código del Trabajo. El error descansa en un desconocimiento de la historia de la ley Nº 19.759, que señaló expresamente los fines promocionales de la jornada parcial regulada en el Código, y que en ningún momento la instituyó como única, así como de la ley Nº 20.281, que supuso el pago del sueldo base -equivalente al Ingreso Mínimo Mensual- en relación a una jornada ordinaria de trabajo -45 horas-, ratificando el criterio de “proporcionalidad” en el pago de jornadas inferiores a la ordinaria.

4. En un análisis lógico, se arriba a la misma conclusión, pues la tendencia general en nuestra legislación es aplicar la proporcionalidad, en la medida que exista un menor tiempo de trabajo, sea en jornada, feriado, gratificaciones o sueldo base. De otra forma, no se comprende el sentido del artículo 44, inciso 3°, del Código del Trabajo, ni las razones por las cuales el criterio de la proporcionalidad en jornadas parciales se mantiene respecto de otros grupos de trabajadores (trabajadores de casa particular y docentes).

5. En el ámbito de la interpretación de las normas en análisis por vía de autoridad, llama la atención que la Dirección del Trabajo haya sancionado por el no pago del Ingreso Mínimo Mensual en jornadas parciales entre 31 y 44 horas (causa RIT I-237-2009 del Juzgado de Letras de Valparaíso), y que desde su Departamento Jurídico haya dictaminado que a una jornada parcial le corresponde un Ingreso Mínimo Mensual proporcionalmente inferior.

Nos parece que han de prevalecer los dictámenes citados en el acápite III de este informe, puesto que emanan del Departamento Jurídico de la Dirección del Trabajo.

6. En definitiva, para buscar el sentido de la ley es preciso recurrir a las normas sobre interpretación de la misma contenidas en el Código Civil, entre los artículos 19 y 24, en donde están los elementos tradicionales de la interpretación: el gramatical, el histórico, el lógico, el sistemático, y por último el espíritu general de la legislación y la equidad natural.

Estos elementos deben ser utilizados para fijar el correcto sentido de la ley frente al caso específico, más allá de consideraciones de justicia social, pues corresponde a los tribunales de justicia resolver los casos sometidos a su conocimiento aplicando el derecho vigente, el que para el caso de las jornadas parciales inferiores a 45 horas semanales, establece que “la remuneración no podrá ser inferior a la mínima vigente, proporcionalmente calculada en relación con a jornada ordinaria de trabajo” (artículo 44, inciso 3°, del Código del Trabajo).

A modo de cierre, estimamos que el modelo vigente en nuestro Código del Trabajo CONSAGRA DOS TIPOS DE JORNADA PARCIAL:

• la que hemos venido señalando como “especial”, regulada en los artículos 40 bis a 40 bis D del citado código,

• y la de orden “general” o residual, que es la que siempre rigió para los casos en que se conviniera una jornada inferior a 45 horas - o 48 horas en su época - con base en los artículos 22 y 44 inciso 3° del Código del Trabajo, jornada esta última que no ha sido derogada por las Leyes N°19.759 y N°20.281, de modo tal que se mantiene plenamente vigente.

Conforme a los fundamentos de hecho, de derecho y jurisprudencia citados anteriormente, resulta del todo evidente que nuestra representada no adeuda y no reconoce adeudar suma alguna de dinero a los demandantes de autos por los conceptos que pretende, como lo señala en el listado efectuado en su libelo, por cuanto se le ha pagado integra y correctamente la proporción al Ingreso Mínimo Legal Mensual por la jornada de 40 horas que libremente celebraron con SEGEBOL LIMITADA. En efecto, se ha pagado por las horas que efectivamente los trabajadores estuvieron a disposición de su empleador tal como lo dispone 41 del Código del Trabajo, disponer que se les pague por horas que no han trabajado, que no constituyen jornada de trabajo, implican un enriquecimiento ilícito para el trabajador, lo que es contrario a los principios generales que inspiran nuestro ordenamiento jurídico.

En virtud de los hechos expuestos, pide tener por contestada la demanda y por opuesta la excepción de prescripción que contempla el inciso primero del artículo 510 del Código del Trabajo y proceder al rechazo íntegro de la misma, con costas.

CONSIDERANDO:

PRIMERO: Que la controversia fundamental en esta causa, según las teorías del caso de cada parte, vertidas en la demanda y contestación, latamente expuestas en la parte expositiva y cuyo contenido se da por expresamente reproducido en esta parte considerativa de la sentencia, consiste en determinar si, atendida la jornada parcial que cumplen los demandantes, se les adeuda las diferencias de remuneraciones que pretenden y, en su caso, el monto a que ascendería la deuda.

SEGUNDO: Que no resultan controvertidos en la causa los siguientes hechos:
1. Que los trabajadores demandantes tienen una jornada mayor a 30 horas y menor a 45 horas semanales.
2. Que ha sido reconocido por la parte demandada que a los actores se les paga proporcionalmente como sueldo base el ingreso mínimo mensual de acuerdo a las horas efectivamente trabajadas.
3. Que solo se están cobrando remuneraciones y no gratificaciones.
4. Que todos los trabajadores demandantes tienen relación laboral vigente con la demandada, salvo don Miguel Matamala Valenzuela y doña Karol Cornejo Leyton.

TERCERO: Que atendidas las pretensiones de cada una de las partes se estableció como único hecho sustancial, pertinente y controvertido el monto supuestamente adeudado por diferencia de sueldo base, atendida la jornada pactada respecto de cada uno de los demandantes.

CUARTO: Que ambas partes en apoyo de sus pretensiones incorporaron al juicio prueba DOCUMENTAL consistente en los contratos de trabajo y anexos de contrato de trabajo de los actores y sus liquidaciones de remuneraciones correspondientes al periodo de octubre de 2011 a junio de 2013.

QUINTO: Que, además, teniendo a la vista esta misma documentación se rindió un PERITAJE por la demandante, evacuado por doña Monica Aguilera Gabai, contador auditora, con el fi de determinar las diferencias existentes entre lo pagado efectivamente en cada periodo y el ingreso mínimo mensual por cada mes y respecto de cada trabajador demandante y de acuerdo a los días efectivamente trabajados y la diferencia que existe entre lo que se pagó y el ingreso mínimo mensual.

SEXTO: Que teniendo presente que lo que se cobra corresponde a diferencias de ingreso mínimo mensual por haberse pagado una cantidad inferior a la que correspondía a una jornada de trabajo ordinaria superior a 30 e inferior a 45 horas semanales, cabe precisar, que sobre el particular se ha dictado sentencia por la Excma. Corte Suprema en recurso de unificación de jurisprudencia Rol 5305-2012, dictada el 9 de enero de 2013, en que se sostuvo lo siguiente:

“Séptimo: Que, antes que nada es necesario dejar delimitado que las normas en juego para dilucidar la cuestión interpretativa son aquellas que se refieren a la jornada ordinaria de trabajo, a la jornada parcial y la que establece el ingreso mínimo mensual para un dependiente. De tal suerte, resulta indispensable, para establecer la tesis aplicable a la materia derecho objeto del juicio, interpretar en forma conjunta y sistemática las normas que regulan los temas involucrados.

Así la jornada ordinaria de trabajo puede definirse acudiendo a lo señalado en los artículos 21 y 22 del Código Laboral como “el tiempo durante el cual el trabajador debe prestar efectivamente sus servicios en conformidad al contrato y el aquél durante el cual se encuentra a disposición del empleador sin realizar labor por causas que no le sean imputables. Su duración no excederá de cuarenta y cinco horas semanales.” Como puede apreciarse, la ley se preocupa de fijar un máximo de horas semanales pero no un mínimo, de modo que las partes pueden libremente, en virtud del principio de autonomía contractual, pactar un número de horas menor, con la salvedad de la jornada parcial que tiene una reglamentación particular como se verá.

El artículo 42 letra a) del precitado cuerpo legal establece – en materia de remuneración- lo que debe entenderse por “Sueldo” y agrega en su inciso 1° lo siguiente: “El sueldo, no podrá ser inferior a un ingreso mínimo mensual”. La regla anterior se ve reiterada en el artículo 44 inciso 2° parte primera del mismo Código, que dispone: “El monto mensual del sueldo no podrá ser inferior al ingreso mínimo mensual”.

Por su parte, el legislador sólo ha distinguido entre jornada ordinaria, jornada extraordinaria y jornada parcial. Lo que excede de la jornada ordinaria es la jornada extraordinaria, comúnmente conocida como “horas extraordinarias” y este es el nombre que le da en el párrafo 2° del Título I del Libro I del Código del Trabajo, entendiéndose por ella como “la que excede del máximo legal o de la pactada contractualmente, si fuese menor.” Estas horas que exceden el máximo legal se pagan –según lo previene el artículo 32 inciso 3° del precitado cuerpo normativo- con un recargo del cincuenta por ciento sobre el sueldo convenido para la jornada ordinaria y si éste fuere menor que el ingreso mínimo mensual, este último constituirá la base de cálculo para el respectivo recargo.
Por último, el otro tipo de jornada al que se ha referido expresamente nuestro legislador laboral es la jornada parcial, normativa que fuera introducida por la Ley 19.759 de 5 de octubre del año 2001 y que abarca de los artículos 40 bis a 40 bis D del Código del ramo. La norma contenida en el artículo 40 bis, establece “Se podrán pactar contrato de trabajo con jornada parcial, considerándose afectos a la normativa del presente párrafo, aquéllos en que se ha convenido una jornada de trabajo no superior a dos tercios de la jornada ordinaria, a que se refiere el artículo 22.” Lo anterior significa –en coherencia con la norma del artículo 22 del mismo Código- que la jornada parcial de trabajo es aquella que no puede exceder de 30 horas semanales. Esta jornada parcial se remunera, según lo prevenido en el artículo 44 inciso 2°, segunda parte, con “un sueldo que no podrá ser inferior al mínimo vigente, proporcionalmente calculado en relación con la jornada ordinaria de trabajo”. Es decir, el legislador ha permitido remunerar la jornada parcial –aquella que no excede de 30 horas semanales- con un sueldo proporcional al ingreso mínimo mensual que se paga por la jornada ordinaria; en otras palabras, ha permitido pagar la proporción del ingreso mínimo mensual por las horas trabajadas, de modo que si la jornada parcial puede extenderse hasta dos tercios de la jornada ordinaria, el sueldo será de dos tercios del ingreso mínimo mensual. En todo caso, en esta materia la ley ha regulado los pisos mínimos remuneracionales.

Octavo: Que, además de lo dicho, resulta indispensable tener presente que la sentencia impugnada estableció que la intención de los contratantes fue vincularse con una jornada de naturaleza “ordinaria” y no parcial, lo que aparece en cuanto han pactado una jornada con una duración escasamente inferior a la establecida en el artículo 22 del Código del Trabajo (actualmente de 45 horas). Por lo razonado, cabe excluir que las partes hayan pactado contratos de trabajo con “jornada a tiempo parcial” pues su extensión era mayor a 30 horas semanales (37,5; 40 y 42 horas semanales), de modo que dicha jornada tiene para ellos y para todos los efectos legales, la naturaleza de jornada ordinaria.

Tal naturaleza es dable desprenderla no sólo de los pactos suscritos entre los demandantes y la demandada, sino también de la normativa a la que se ha hecho mención, por cuanto la única jornada parcial admitida por el legislador es aquella cuya máximo es de 30 horas semanales y no otra. En este mismo sentido, cuando el legislador en el inciso tercero del artículo 44 del estatuto laboral, autoriza pagar un sueldo proporcional, dicha excepción está referida únicamente a la situación allí descrita, es decir, a los contratos con jornada parcial, entendida ésta como la definida en el artículo 40 bis del Código del Trabajo.

Refuerza lo anterior, lo que esta misma Corte ha dicho en fallos anteriores, en cuanto a que en la situación de trabajadores con jornada parcial, el tiempo que los dependientes laboren en exceso sobre ella y que han pactado válidamente, debe considerarse jornada extraordinaria, la que debe pagarse, a lo menos, de acuerdo a lo establecido en el inciso segundo del artículo 40 bis A, introducido por la Ley Nº 19.988, de diciembre de 2004 o conforme lo dispone el artículo 32 inciso tercero, todos del Código del Trabajo. Lo anterior descarta la existencia de jornadas parciales superiores a 30 horas semanales pues el exceso se entiende como horas extraordinarias.

Noveno: Que, en ese contexto, ciertamente las partes de este juicio han enmarcado su vinculación conforme a los requerimientos del mercado en relación con la demandada, pero ello en ningún caso ha podido ser con infracción a la normativa legal que regula la materia, de modo que sólo cabe concluir que las jornadas de trabajo inferiores a 45 horas semanales pero superiores a 30 horas semanales, constituyen jornada ordinaria de trabajo, toda vez que las partes han podido libremente pactarla con una duración menor al máximo legal, y que no ha quedado encasillada dentro de lo que la ley califica como jornada a tiempo parcial por exceder de los parámetros legales.

Décimo: Que habiéndose aclarado la naturaleza de la jornada de trabajo pactada entre las partes, corresponde simplemente concluir que el pacto de pagar proporcionalmente en relación a las horas trabajadas cuando se está en presencia de una jornada ordinaria de trabajo, infringe lo dispuesto en los artículos 42 letra a) y 44 del Código del Trabajo, pues lo que procedía era el pago del ingreso mínimo mensual.

SEPTIMO: Que, adhiriendo a los fundamentos expuestos, se concluye, que no obstante el pacto de jornada de trabajo habido entre los actores que se determinará tienen derecho a percibir las diferencias que nos ocupan y la demandada - en orden a reducir sus jornadas de trabajo o a pactar desde el inicio de sus vinculaciones jornadas inferiores a 45, pero superiores a 30 horas semanales, según el caso - la empleadora estaba igualmente obligada a pagar el valor correspondiente al ingreso mínimo mensual en su integridad y no el proporcional a la jornada pactada. Una conclusión contraria importaría desatender el inciso segundo del artículo 5°, en relación con el N° 2 del artículo 42 del Código del Trabajo, que establecen que los derechos establecidos por las leyes laborales son irrenunciables para el trabajador, en esta caso, que el sueldo, no podrá ser inferior a un ingreso mínimo mensual.

OCTAVO: Que, en base a los hechos que se tuvieron como no controvertidos, esto es, que los trabajadores demandantes tienen una jornada mayor a 30 horas y menor a 45 horas semanales y que fue reconocido por la parte demandada que se les paga proporcionalmente como sueldo base el ingreso mínimo mensual de acuerdo a las horas efectivamente trabajadas, no existen dudas que respecto de los demandantes, atendida su jornada pactada, se les adeuda la diferencia proporcional en el ingreso mínimo a las horas necesarias para alcanzar 45 horas semanales.

NOVENO: Que, a efectos de determinar el monto que se adeuda a cada uno de los actores que reclaman este concepto, se evacuó informe pericial por la perito Mónica Aguilera Gabai, que concluye que se determinó que en todos los casos analizados se produce una diferencia a favor de los demandantes, por un valor total de $ 13.460.645, que dentro de los períodos demandados hay meses en que a 30 demandantes se pagó en algunos meses un sueldo base sobre el ingreso mínimo mensual, por un valor total de $ 1.601.398, y que la diferencia entre el valor total demandado y el determinado en el informe se produce debido a que los períodos de junio a septiembre de 2011 fueron declarados prescritos, hay errores de transcripción y de suma en la demanda, y que en ésta no fue considerado el ítem Diferencia Sueldo Base pagado efectivamente en el mes de diciembre en los casos en que se pactó una jornada de 45 horas semanales por el período de navidad.

DECIMO: Que en este peritaje se analizaron los documentos aportados por ambas partes, a objeto de validar el valor pagado según la jornada vigente en el período respectivo. Entre los documentos recibidos además de los contratos de trabajo y sus anexos hay 3 finiquitos y cartas y formularios en que el trabajador solicita a la empresa el cambio de jornada, en algunos casos de jornada completa a parcial y en otros, en que acepta la reducción de jornada de 45 a 40 horas semanales, consintiendo en la reducción proporcional del sueldo base, documento seguido por el correspondiente anexo de contrato en que se regulariza la situación planteada en las solicitudes. En unos casos, considerando la gran cantidad de documentos proporcionados que corresponden a períodos anteriores, cuyo contenido no guarda relación con la materia del proceso de autos, se consideraron para el análisis sólo aquellos que fueron suscritos a partir del año 2005 en que se puso en vigencia la reducción de 48 a 45 horas semanales como máximo de la jornada de trabajo. Agrega que se recibieron 1.290 liquidaciones de sueldo correspondientes a los 61 demandantes por los períodos junio 2011 – junio 2013, de las cuales se extrajo la información sobre días trabajados y sueldo base pagado, a fin de constatar si se produjeron diferencias respecto del ingreso mínimo mensual correspondiente a cada período, análisis cuyo resultado se presenta en Anexo N°2 de este informe pericial. Existen casos en que los demandantes tienen sólo sueldo base más otras remuneraciones como semana corrida, comisiones, etc., y otros que corresponden a trabajadores contratados con anterioridad a la Ley 20.281, que tenían un sueldo base inferior al ingreso mínimo mensual, a quienes se ha debido aplicar el “ajuste sueldo base” conforme a lo regulado en la norma señalada. En los que se encuentran en esta última situación, aparecen en el sector izquierdo de la Liquidación de Sueldo en forma separada los ítems Sueldo Base, Ajuste Ley y Sueldo Base Ajustado. El valor que se consideró es el correspondiente al Sueldo Base Ajustado que se encuentra en la columna de los Haberes, ya que en algunos casos, la suma del Sueldo Base más Ajuste Ley no corresponde a lo consignado bajo el ítem Sueldo Base Ajustado. Esta misma situación fue detectada en un trabajo similar realizado anteriormente en la causa RIT O-758-2011, lo que en aquella ocasión se revisó con la Encargada de Remuneraciones y el profesional a cargo del sistema, habiéndose concluido que el valor realmente pagado era el ubicado en la columna de los Haberes, de tal manera que en esta ocasión no se estimó necesario consultar a la empresa sobre el particular. Otra situación que se verificó en la revisión y análisis de las Liquidaciones de Remuneraciones fue que en algunos casos en el mes de diciembre se paga un ítem “DIF. SUELDO BASE”, que corresponde al pago de la diferencia de jornada cuando los trabajadores tienen una cláusula en sus contratos de trabajo o anexos sobre una jornada especial de 45 horas semanales en el mes de diciembre de cada año por el período de Navidad. En estos casos, la empresa paga en forma separada las 5 horas adicionales a las contratadas, que son de 40 horas semanales.

UNDECIMO: Que en cuanto a las diferencias en los cálculos mencionadas en comparación con lo solicitado en la demanda, mediante la generación de una planilla de cálculo en que se anotó, además del nombre del(la) demandante y número asignado en la demanda, en las columnas los siguientes datos: a) Período, b) Días trabajados, c) el Ingreso Mínimo Mensual correspondiente al período, d) el valor pagado según liquidación de remuneraciones, y e) la diferencia determinada entre el valor pagado y el ingreso mínimo mensual vigente en el período correspondiente, que puede ser positiva, es decir, que se pagó sobre el I.M.M. o negativa, que indica haberse pagado un monto inferior al I.M.M. El siguiente es el encabezado de cada ficha confeccionada:

MES / AÑO DÍAS TRAB. I.M.M. PAGADO DIFERENCIA

( + ) ( - )
En la columna I.M.M. se ingresó el valor del ingreso mínimo mensual correspondiente al período, determinando el valor proporcional a la jornada contratada cuando esta es parcial y a los días trabajados mediante la fórmula:
IMM / 45 * JORNADA S/CONTRATO / 30 * DÍAS TRABAJADOS
Luego, a continuación en la columna PAGADO se incorporó:
SUELDO BASE AJUSTADO + DIFERENCIA SUELDO BASE

Finalmente, se calculó la diferencia entre lo pagado y el I.M.M. determinado, con los resultados que se presentan a continuación, en el que se ha indicado en las columnas los siguientes datos: a) Número asignado a cada demandante en la demanda; b) Nombre del demandante; c) Período dentro del cual se demanda; d) Valor Diferencia, que se divide en tres columnas, DEMANDA, que es el valor consignado en la tabla resumen de la demanda, PERITAJE (+) y PERITAJE (-), que corresponde a si el valor pagado es superior al IMM en el (+) o si se pagó efectivamente un valor inferior al IMM cuando el resultado es (-), y d) Observaciones, donde se anota las causas de la diferencia que se produce entre el valor demandado y el determinado en el peritaje.

Las principales causas de diferencia entre el valor demandado y el determinado son a) Se demanda desde el mes de junio 2011 habiendo resuelto S.S. la prescripción de las prestaciones anteriores al 02 de octubre de 2011; b) No se consideró en la demanda el valor pagado durante el mes de diciembre 2011 y/o 2012 por concepto de Diferencia Sueldo Base, correspondiendo hacerlo; c) Error de transcripción del monto demandado desde el resumen de cada cuadro individual al cuadro resumen, en que se tomó el valor actualizado con intereses e IPC; d) Casos en que se agregó diferencia por gratificación, lo que no es materia del proceso de autos, y e) Errores de suma.

Además, considerando que se decretó la prescripción de las prestaciones anteriores al 2 0de octubre, se solicitó a la empresa la asistencia el día 1 de aquellas personas que habiendo demandado las diferencias en el pago del sueldo base respecto del ingreso mínimo mensual en el mes de octubre de 2011, no habían trabajado los 30 días, con el objetivo verificar si correspondía deducir un día o no, dependiendo si hubo asistencia o inasistencia. De los registros recibidos, consta que todos habían trabajado el 1 de octubre, sin embargo, debido a la poca importancia relativa de la diferencia que se produce, no se efectuó cálculo independiente para este período. Son 24 los demandantes que consideran octubre, con una diferencia total de $10.998. En el cuadro siguiente se muestra la distribución de esta diferencia que debió haberse descontado:

CANTIDAD

VALOR DÍA

TOTAL

14

$ 583

$ 8.162

1

$ 298

$ 298

9

$ 282

$ 2.538

TOTAL

 

$10.998 

Esto significa que a 14 personas debió descontarse de la diferencia de octubre $583, a una, $298 y a 9, la suma de $282.

DUODECIMO: Que en base a todos estos antecedentes se concluye que la demandada adeuda a los demandantes la suma total de $13.460.645, según el detalle de que da cuenta el cuadro inserto en el motivo precedente, por lo que se acogerá la demanda en esta parte, ordenando su pago, debiendo distribuirse lo adeudado entre los demandantes según la tabla siguiente para cada uno:

NOMBRE DEMANDANTE

 Diferencia adeudada ($)

1

LILIAN SEGUEL DÍAZ

356.256

2

ALICIA SÁEZ PUENTES 

291.775

3

LORETO OLATE BELTRÁN

1.844

4

JUAN COFRÉ LEAL

252.330

5

JAIME CABRERA CEBALLOS 

366.108

6

ALEJANDRO MELO MANSILLA 

315.478

7

YESSICA SALAZAR FLORES 

328.353

8

CÉSAR ARRIAGADA MARTÍNEZ

369.859

9

NANCY TORRES PEÑA

269.759

10

PAMELA REYES CÁCERES

123.463

11

SARA ULLOA ORTEGA

114.300

12

LUIS DONOSO SEPÚLVEDA

328.007

13

NILSON SEPÚLVEDA SAINT-JOUR

356.341

14

GLADYS DÍAZ JARA

125.249

15

KAROL CORNEJO LEYTON

130.454

16

DAVID ENRIQUEZ CARRILLO

221.913

17

PRISCILA CORTES VENEGAS

104.064

18

PATRICIA ITURRA PEDREROS

368.555

19

JAVIER NAVARRO ARRIAGADA

302.690

20

CLAUDIA MUÑOZ MORALES

149.378

21

ANA GARRIDO MIRANDA

361.163

22

EVA ORTIZ VIDAL 

151.145

23

MAURICIO OLIVERA FERNÁNDEZ

335.550

24

MARITZA VERGARA RODRÍGUEZ

74.864

25

CINDY SEGUNDO SUAZO

360.283

26

MARISOL CONTRERAS MARQUIZANI

34.101

27

ROSA GONZÁLEZ FARIÑA

122.035

28

CARLOS GODOY MONDACA

310.357

29

JESSICA BELMAR TORRES

142.620

30

JOSELYN CUEVAS SANDOVAL

248.592

31

ALBA VENEGAS VERA

366.931

32

VIVIANA MUÑOZ PARRA

237.483

33

JOHANA SANTANDER SANTANDER

328.859

34

TERESA GALLEGOS VEGA

380.561

35

IRENE CONTRERAS MUÑOZ

111.239

36

CÉSAR BADILLA TOLEDO

359.441

37

ROSSANA VERA SANTIBÁÑEZ

19.156

38

ANA MARÍA MUÑOZ LEIVA

141.239

39

ROMINA REYES PEÑAILILLO

118.298

40

PATRICIA BELTRÁN VERGARA

266.208

41

ALICIA SEPÚLVEDA CUEVAS

280.786

42

GISELA VALENZUELA BUSTOS 

265.206

43

CLAUDIO AGÜERO CARES

272.688

44

GISELA RIQUELME CHÁVEZ 

76.764

45

OLIVER GARCÍA GARCÍA

48.637

46

MIGUEL MATAMALA VALENZUELA 

250.662

47

ALEJANDRA VALDEBENITO R.

299.248

48

KARLA HERRERA NEIRA 

55.046

49

YASNA ARANEDA VIDAL

121.266

50

JESSICA VENEGAS FERREIRA

246.784

51

MACARENA JARA HORMAZABAL

124.272

52

DANIEL CHAMORRO CHAMORRO

369.120

53

JOSÉ ARAYA PAREDES

169.296

54

OLGA VERGARA RIVERA

366.882

55

JOSÉ CAREAGA NOVA

331.532

56

FELIPE CONTRERAS PARRA

294.159

57

RUTH MUÑOZ BASTIDAS

370.528

58

ROSA SEPÚLVEDA OPAZO

314.755

59

BRIAN RIVERA RIVERA

146.178

60

JESSICA PRADENAS MORA

124.913

61

RICARDO LOBOS AGUIRRE

233.653

TOTALES

13.460.645




En mérito de estas consideraciones, citas legales y lo dispuesto en los artículos 21, 22, 40 bis, 40 bis A, 42, 44 inciso tercero, 446 y siguientes del Código del Trabajo, y 1698 del Código Civil, se declara:

I. Que se acoge la demanda deducida por don CLAUDIO ANDRÉS VARGAS CHÁVEZ, en representación de LILIANA ALEJANDRA SEGUEL DÍAZ, ALICIA ISNELDA SÁEZ PUENTES, LORETO DE LOURDES OLATE BERTRÁN, JUAN HERNANDO COFRE LEAL, JAIME DAMIÁN CABRERA CEBALLOS, ALEJANDRO EDUARDO MELO MANSILLA, YESSICA ANDREA SALAZAR FLORES, CESAR ANDRÉS AMAGADA MARTÍNEZ, NANCY EDITH TORRES PEÑA, PAMELA THIARE REYES CÁCERES, SARA ESTEFANÍA ULLOA ORTEGA, LUIS ENRIQUE DONOSO SEPÚLVEDA, NILSON DENIS SEPÚLVEDA SAINT-JOUR, GLADYS NOEMI DÍAZ JARA, KAROL ANDREA CORNEJO LEYTON. DAVID EDUARDO ENRÍQUEZ CARRILLO, PRISCILA ANDREA CORTES VENEGAS, PATRICIA CRISTINA ITURRA PEDREROS, JAVIER ARTURO NAVARRO ARRIAGADA, CLAUDIA ANDREA MUÑOZ MORALES, ANA MARÍA GARRIDO MIRANDA, EVA MARISOL ORTIZ VIDA!, MAURICIO ANDRÉS OLIVERA FERNÁNDEZ, MARITZA ANDREA VERGARA RODRÍGUEZ, CINDY ESTEFANIE SEGUNDO SUAZO, MARISOL DEL CARMEN CONTRERAS MARQUIZANI, ROSA MERCEDES GONZÁLEZ FARIÑA, CARLOS MODESTO GODOY MONEADA, JESSICA ELIZABETH BELMAR TORRES, JOSELYN ALEJANDRA CUEVAS SANDOV
AL, ALBA MARIELY VENEGAS VERA, VIVIANA ANDREA MUÑOZ PARRA, JOHANA PAMELA SANTANDER SANTANDER, TERESA VALERIA GALLEGOS VEGA, IRENE VICTORIA CONTRERAS MUÑOZ, CESAR ANDRÉS BADILLA TOLEDO, ROSSANA PATRICIA VERA SANTIBÁÑEZ, ANA MARÍA MUÑOZ LEIVA, ROMINA NINOSKA REYES PEÑAILILLO, PATRICIA ANDREA BELTRÁN VERGARA, ALICIA DEL CARMEN SEPÚLVEDA CUEVAS, GISELA MARLENE VAIENZUELA BUSTOS, CLAUDIA VANESSA AGÜERO CARES, GISELA ALEJANDRA RIQUELME CHÁVEZ, OLIVER EMANUEL GARCÍA GARCÍA, MIGUEL GONZALO MATAMALA VALENZUELA, ALEJANDRA PAOLA VALDEBENITO RODRÍGUEZ, KARLA FRANCESCA HERRERA NEIRA, YASNNA GORETTI ARANEDA VIDAL, JESSICA ALEJANDRA VENEGAS FERREIRA, MACARENA ALEXANDRA JARA HORMAZABAL, DANIEL HERNÁN CHAMORRO CHAMORRO, JOSÉ GUSTAVO ARAYA PAREDES, OLGA ANDREA VERGARA RIVERA, JOSÉ RODRIGO CAREAGA NOVA, FELIPE ANDRÉS CONTRERAS PARRA, RUTH NOEMI MUÑOZ BASTIDAS, ROSA ANGÉLICA SEPÚLVEDA OPAZO, BRIAN RAYMOND RIVERA RIVERA, JESSICA ARIELA PRADEÑAS MORA, RICARDO ARMANDO LOBOS AGUIRRE, en contra de la SOCIEDAD SEGEBOL LIMITADA, representada legalmente por su gerente VIVIANA FAUNDES JARA, condenándose a la demandada al pago de la suma de $13.460.645 por diferencias de ingreso mínimo mensual al haberse pagado éste en forma proporcional a la jornada pactada, según la tabla determinada en el motivo duodécimo de esta sentencia.

II. Que la suma ordenada pagar deberá serlo con los intereses y reajustes del artículo 63 del Código del Trabajo.

III. Que no se condena en costas a la demandada por haber tenido motivo plausible para litigar.

Regístrese y en su oportunidad archívese.

RIT O-546-2013

RUC 13-4-0025997-0

Dictada por doña VALERIA CECILIA ZUÑIGA ARAVENA, Juez Titular del Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción.

En Concepción, a veintiséis de diciembre de dos mil trece se notificó por el estado diario la resolución precedente.

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